
Luis Guillermo Vélez Álvarez*
Varios amigos me llamaron a preguntar mi opinión sobre el artículo en el que Salomón Kalmanovitz apoyaba la posición de Gustavo Petro sobre las pensiones. Esto me sorprendió porque la última columna del afamado economista, publicada en El Espectador el lunes 14 de marzo, es una crítica durísima a las principales propuestas del demagogo, que no vacila en calificar de descabelladas.